CEO

Los CEO de hoy. 

En una época llena de cambios, los directores ejecutivos no deben dudar cambiar de ruta para moverse con “el queso”. El laberinto comercial no tiene líneas rectas, está lleno de curvas y obstáculos. Mayor competitividad, calidad y tecnología nos pueden hacer sentir en turbulencia pero ¿Cuál es el deber de los altos directivos de un mundo tan cambiante? Simple, desarrollar súper poderes: 

 

  • Vista atenta a los cambios mundiales y a los requisitos actuales de las nuevas generaciones de clientes.  
  • Vocación para escuchar las ideas de su equipo de trabajo, dudas, recomendaciones  y reclamos de clientes. Tomando acciones inmediatas. 
  • Desarrollar habilidades comunicativas para darse a entender y relacionarse con clientes de cualquier parte del mundo. 
  • Disponibilidad para orientar y enseñar, trabajar en conjunto y seducir en equipo a sus clientes.  
  • Poseer empatía que lleve a la cooperación de su equipo, alta ejecución, delego de funciones y supervisión.  

 

Actualmente los CEO y todos, tenemos la necesidad de entender la diferencia entre actividad y productividad. Eso lo enseña la vida laboral y unos personajes pintorescos que la mayoría conoce. Hem y Ham, los liputienses que trabajaron infructuosamente en el mismo hueco por mucho tiempo. Esto, nos lleva a la conclusión de que no es necesario trabajar 24 horas diarias sino las horas establecidas, pero de manera efectiva. Y como plus, siempre haz más de lo que te pidan. No hay que bajar la guardia.